El estado de confort tecnológico, tal y como yo lo entiendo, es esa situación en la que te sientes cómodo con los gadgets que tienes, es decir, que aunque pudieras sentir ese deseo geek de poseer algo más novedoso, tienes claro que no te va a aportar ninguna feature nueva que sostenga su adquisición. Está claro que ese estado no tiene por qué darse en todos los elementos que posees, y también es muy posible que no sea razón suficiente para no pasarse por la tienda y hacer el cambio, pero está ahí.

Cuando el deseo puede a la razón y aún sabiendo que no te va a aportar nada aquello que compres lo haces, es muy normal sentirse defraudado tras un pequeño periodo de “jugueteo” con el gadget recién adquirido. El mono de la adquisición ha pasado, vuelta a la realidad…
Me imagino que las compañías de tecnología luchan con todas sus fuerzas para evitar esa situación de confort, pero en muchos sub-sectores el número de novedades o la calidad de las mismas no es suficiente para defender un nuevo producto.
En el caso de los Smartphones, por ejemplo, una vez que el aparato es capaz de ejecutar las apps, hacer fotos de buena calidad (para ser un móvil) y ver vídeos, ¿qué más da si la pantalla ahora es de 1280×800? ¿En 4 pulgadas? ¡Vamos hombre!
Core 2 Duo a Core i5…. ¿realmente se va a notar en el día a día del usuario medio de un portátil? No lo creo…
¿En que basan parte de su modelo de negocio las compañías de este tipo? En la envidia… tenerla y darla… el deporte nacional…